El día de ayer

Un blog para el presente desde el ayer.

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La Educación Trujillo

Escrito por ElDiadeAyer 25-09-2016 en dqwe. Comentarios (0)

La educación fue muy bien utilizada por el gobierno del dictador Trujillo con el fin de exaltar su figura, darle un carácter divino al déspota. Varios intelectuales colaboraron con ese propósito, sobresaliendo Joaquín Balaguer, el cual llego a ser secretario de educación, Manuel Arturo Peña Batle, Arturo Logroño, Manuel de Jesús Troncoso de la Concha y otros más. Probablemente el aporte más trascendental dado a la educación por el régimen trujillista lo constituyo la ley orgánica de educación  2909 del año 1951, la cual permaneció en vigencia hasta el 1997 siendo sustituida por la actual ley general de educación 66-97.

La ley orgánica de educación dividía el sistema educativo en  tres niveles de enseñanza: el primario (desde 1ero hasta 6to), el nivel intermedio (comprendía 7mo y 8vo) y el nivel secundario con una duración de 4 años: tres de formación común para todos los alumnos y uno de formación diferenciada para atender a las aptitudes y presencias de los estudiantes. La dictadura aporto un amplio cuerpo jurídico al sistema educativo nacional. Las escuelas normales, como una forma de burla al pensamiento de Hostos, pasaron a ser dirigidas por órdenes religiosas.

En 1938 llego al país una misión de educadores chilenos con el propósito de realizar un levantamiento de información a modo de diagnóstico del sistema educativo, invitados por el secretario de entonces Víctor Garrido. No podemos obviar el hecho de que en 1954 el gobierno de Trujillo firmo un concordato con la iglesia católica, representado por el papa pío XII, por medio del cual la religión católica se convirtió en la oficial del Estado dominicano y esta afianzo su influencia en el ámbito educativo.


En la llamada era de Trujillo se impulsaron varios planes con el propósito de combatir con el analfabetismo que afectaba al país y era muy amplio, alrededor del 70% de la población, acentuándose más en la zona rural que en la urbana.

La cantidad de alumnos matriculados en las escuelas fue en aumento durante los años de la dictadura. Así por ejemplo cuando se inició el mandato de Trujillo en 1930 el país contaba con 50,739 y para el año de 1955, esto es 25 años después, contaba con 459,484, es decir, la cantidad de alumnos en menos de 3 décadas se multiplico por más de 9. En el año de 1951 se introdujo el desayuno escolar, el cual se servía a los niños hasta el 5to grado. Los libros que se utilizaban en las escuelas, sobretodo en el nivel primario eran las famosas cartillas, las cuales tenían como portada la imagen del dictador.

En conclusión, durante los 31 años de la dictadura, la educación fue utilizada para servir a los intereses del dictador, su filosofía educativa seguía conservando la tradición hispánica heredada de la época colonial, con gran contenido religioso y contribuía a la formación de un individuo servil y obediente.

Por Edward Reyes.



La estafa disfrazada de Capitalismo

Escrito por ElDiadeAyer 25-09-2016 en dsad. Comentarios (0)

El capitalismo salvaje predominante en la República Dominicana va de la mano con el sistema político, que genera exclusión, inequidad, discriminación, corrupción de Estado y todo tipo de injusticias. Este sistema lleva en sí sus propias contradicciones que lo llevarán a su liquidación, pese a emplear ante sus crisis periódicas el desarrollo tecnológico y científico para su “renovación”.

En su codicia, los capitalistas y sus representantes en el Estado ven como natural oponer a la competencia la del monopolio y a la libre empresa la de la corporación. A la división de la tierra la del gran latifundio, pues competencia, libertad de empresa y división de la tierra son aún comprendidas sólo como “consecuencias casuales”. Sin embargo, es una realidad que la fuerza del monopolio, la corporación y el latifundio, son sus resultados necesarios, inevitables, naturales y condiciones de su autodestrucción. Lo que ocurre en nuestro país, como en otros con idénticas estructuras socioeconómicas, nos está llevando a una crisis sin precedentes, que terminará en convulsiones sociales y cambios profundos.

La alianza entre monstruos empresariales y organismos gubernamentales con amplios subsidios públicos ha provocado en República Dominicana una alta concentración del capital nacional y transnacional, con los empresarios nacionales anclados fundamentalmente en la industria, la banca y el comercio, y el capital transnacional en el agro de exportación, las zonas francas, el turismo y las comunicaciones.

Todo esto ocurre por la inserción social del pensamiento individualista por sobre el pensamiento colectivo, pues cada vez que sale un funcionario del poder y entra un “nuevo” quizás con pensamientos e ideales moralmente buenos, se ve rodeado de egocéntricos y egoístas cual depredadores acorralando su presa.

Los administradores de las crisis, y sus relevos cada cuatro años, están llevando a la nación a un callejón sin salida, y a respuestas populares enérgicas, muy enérgicas. Es tan profunda la crisis, que la preparación técnica, profesional y el trabajo, ya no son la vía expedita para superar las condiciones de miseria de las mayorías. Los que detentan el poder de forma ilegítima han obligado a cientos de miles de clientes políticos a vivir de la corruptela del Estado, a cambio de su alienación e incondicionalidad política.

Por Edward Reyes.



Los Remanentes de la matanza del 37.

Escrito por ElDiadeAyer 25-09-2016 en asdas. Comentarios (0)

La matanza de haitianos de 1937 es un hecho que marca, no la xenofobia, ni el racismo, sino el odio del pueblo dominicano, o en tal caso, de Trujillo hacia los haitianos. Pues este sentimiento ha sido arrastrado hasta la actualidad. El dominicano ignorante, que no necesariamente debe ser analfabeto, posee un inexplicable odio y rechazo hacia los haitianos.

Fueran tres mil, treinta mil, o el número que usted quiera entre esos dos, lo cierto es, que Trujillo ordenó exterminar los haitianos de este lado de la frontera, no importaba cuantos fueran y que 24 años después, no mostraba ningún arrepentimiento. Para mí esto pone de manifiesto el fondo tenebroso de Trujillo, su absoluto desprecio por la vida humana, algo que demostró de nuevo en 1959, cuando masacró dominicanos de clase media y alta, opuestos a su simpatía de gobierno.

Los haitianos que se encontraban en otras zonas del país, apenas fueron tocados, pues el propósito de la matanza era limpiar la frontera, donde residían el 80% de ellos. No tan solo las victimas mortales, pero también sus remanentes, es el caso de un testigo ocular de lo ocurrido, cuyo nombre se desconoce pero fue un caso muy mencionado, ya quequedó trastornado mentalmente, incoherente por el resto de sus días, por los sucesos de aquella fatídica matanza.

quedó trastornado mentalmente, incoherente por el resto de sus días, por los sucesos de aquella fatídica matanza.


Esa confusión entre etnia y cultural provoca que muchos dominicanos no puedan hablar sobre el tema del racismo o siquiera explicar su anti-haitianismo con objetividad, porque al mismo tiempo ponen en el paredón su patriotismo y su identidad, de modo que resulta más fácil odiar al país vecino y a su gente que criticar un problema que afecta a la mayoría de los dominicanos que intentan ser más patriotas alejándose de todo lo que representa Haití a grandes rasgos: negritud, pobreza, atrazo, incultura, vodú, brujería, entre otras cosas.


A la superación de este problema de identidad no ayudan las telenovelas, que representan una sociedad colonial estática y desfazada, haciendo evidente la aparición de dos identidades: la identidad real y la identidad añorada, donde se destacaban dos figuras, no necesariamente nacionalizadas, pero monocromáticas por así decirlo, la blanca: símbolo de poder y tenencia, dominio imperante; y la negra: esclava desde el inicio de los días, débil, destinada a la subordinación. Este es el motivo de que los dominicanos no se vean como son, sino como a la élite criolla les gustaría que fuera la sociedad dominicana, lo que provoca rechazo y complejo tan siquiera a los haitianos, pero también a nuestra misma raza que tristemente posee una tez más oscura. Esta visión romántica de una américa latina europeizada no ayuda para nada a la creación de una identidad multiétnica de estas sociedades.

A pesar de la evidente influencia africana en nuestra cultura, como se puede ver a través del merengue y de una gran parte de nuestro folklore, se trata de un tema tabú que pocos estudiosos han intentado comprender, porque al mismo tiempo quien lo hace pone en riesgo su dominicanidad o su imparcialidad sobre el tema.

Por Edward Reyes.


El arribismo silencioso

Escrito por ElDiadeAyer 25-09-2016 en weq. Comentarios (0)

Cuando hablamos de arribismo, creemos que es una condición psicológica aislada de la normalidad de la población, o incluso, ni sabemos a qué se refiere el término. Pero en realidad, es la naturaleza oculta en el interior de cada uno de nosotros. Es ese deseo de superación personal desligado de cualquier percepción moral, dicho en un lenguaje más llano, es yo lograr mis objetivos, mis metas, mis fines, esa atención que todo individuo añora, pero no siempre puede conseguir. El arribismo se ha apoderado de nuestra sociedad de una manera silenciosa.

Con tan solo preguntarse “que ha hecho la sociedad por mí?” se tienen motivos suficientes para emerger un pensamiento individualista y egoísta, el cual será la chispa que dará lugar a un nuevo arribista, que en las circunstancias adecuadas de oportunidad podría convertirse en el próximo caudillo que dirija una gran empresa o gobierne nuestra nación.

Si aplicamos una valoración moral, todo esto es oscuro y pesimista, desde pensar que un arribista es un oportunista que evalúa cualquier alternativa (lo cual no es malo desde un punto de vista abierto), hasta que estamos condenados a vivir infestados de esta plaga enfermiza. Pero de hecho, ya lo estamos viviendo: Caudillos como Leonel Fernández o Danilo Medina, o la manera en como mayoritariamente se asciende de puesto en una gran empresa son pruebas más que suficiente de este hecho.

Por Edward Reyes.


Estados Unidos: Parasito de América.

Escrito por ElDiadeAyer 25-09-2016 en dasd. Comentarios (0)

Estados Unidos: Parasito de América.

En Estados Unidos como en América latina sigue siendo válida una distinción entre llegar al gobierno y tomar el poder. Se impone una filosofía donde prima distinguir entre el “gobierno permanente” de un país y su “gobierno aparente”, el que se simboliza en la figura del presidente.

Ningún presidente ha logrado hasta ahora doblegar a las fuerzas estadounidenses, y nada hace pensar que el resultado esta vez podría ser diferente. Estados Unidos parece haberse supeditado al mandato del complejo militar-industrial sin siquiera librar batalla en contra de la escalada belicista en Latinoamérica en las últimas décadas.

La progresiva pérdida de capacidad hegemónica de dicho país en la región y una disminución de su capacidad de dominación y control sobre el sistema internacional, así como su gravitación económica global, no necesariamente significa un deterioro equivalente en su capacidad de controlar su tradicional “zona de influencia”, donde Chávez, Correa y Morales, los que una vez presidieron importantes países latinoamericanos, promovían diversas reformas sociales y sembraron las semillas de la discordia en sus respectivos países y se convierten en peligro para sus vecinos.

La reacción más importante de la Casa Blanca ha sido, hasta ahora, lo que siempre han sabido hacer, movilizar sus fuerzas militares para “controlar” la región. No sólo se trata de controlar el litoral marítimo en el Atlántico y el Pacífico sino que también podría inclusive navegar por los caudalosos ríos interiores del continente con el propósito de perseguir narcotraficantes, atrapar terroristas y desarrollar acciones humanitarias. No se requiere de demasiada imaginación para percatarse de lo que podría significar la militarización de esta imponente potencia en zonas como el Amazonas y su eventual pretensión de convertir a esa región en un “patrimonio de la humanidad bajo supervisión de las Naciones Unidas, o la navegación por los grandes ríos sudamericanos para “controlar y asegurar” la que es la región más rebelde y resistente al dominio imperial del planeta.



Para tener un decisivo y monopólico control territorial casi parasitario que se extiende desde México, en el Norte y llega hasta Tierra del Fuego, en el extremo Sur de la Argentina, en donde también hay personal militar norteamericano, el gobierno estadounidense se encarga de brindar “estabilidad” a gobiernos que se encuentran en algún tipo de crisis a cambio de lealtad prisionera e innegable.

Por supuesto, todo articulado con el mantenimiento del bloqueo y permanente hostigamiento a aquellos que vacilan bajo la sombra de su imponente y falsa majestuosidad. Siempre tiene como norte reforzar su dominación en la región, derrocando por diversos métodos a los gobiernos considerados “enemigos”, debilitando aún más a los vacilantes y ambivalentes gobiernos de “centro-izquierda” y fortalecer a la derecha que se ha hecho fuerte en el litoral del Pacífico, reordenando de ese modo el “patio trasero” del imperio.

Por Edward Reyes.